Gremiales:
Fosforeros,
comprometidos con la comunidad
El Secretario General del Sindicato de
fosforeros Clay Jara Toledo, se hizo presente en el populoso barrio del bajo
Flores conocido como complejo habitacional 1 11 14 de CABA, dejando su impronta
para la concreción de un sueño conjunto entre los vecinos y el sindicato.

Bajo este concepto básico de solidaridad social, el
referente del gremio de fosforeros se movilizo pleno en ayuda de los que menos
tienen y puso sus equipos técnicos a disposición de la parroquia buscando
alternativas de despegue social, implementando toda su experiencia y energía
por el bien común de los habitantes.
Dada su fe cristiana Clay, sintió el llamado y su compromiso
a sabiendas de la buena obra del padre Gustavo y en el deposito toda su
confianza con la idea de sumar ideas y una de ellas es la implementación de
cursos con la finalidad de que estos además de la participación activa de la comunidad
sean para una pronta salida laboral.
Este proyecto intereso al padre, no solo por su finalidad
sino por que además, Jara Toledo se comprometió a sumar a otros gremios como
protectores para el acompañamiento de
esta iniciativa que seguramente dará que hablar como modelo a seguir y la cual
se le tiene mucha expectativa.
“Gracias a la buena voluntad del padre Gustavo es un valuarte y referente del lugar, sabemos todo
lo que el hace, siente y sueña y la ayuda de los colaboradores, la
oficina de empleos de la parroquia, se puede llegar a cientos de familias, mediante
el gremio y su obra social, será el punta pie inicial para que otros sindicatos
se sumen a esta cruzada laboral, beneficiando a los padres de familia que habitan
este complejo urbano tan integrado y lleno de actividad que tenemos a un paso
de todo”-finalizo Clay jara Toledo.
La parroquia
En la Parroquia Madre del Pueblo
de la Villa 1-11-14 trabajan dos obispos muy queridos por el Sumo Pontífice, allí
el Papa francisco, dio una de sus últimas misas como cardenal.
En la villa 1-11-14 viven unas 40
mil personas, de las cuales muchas son creyentes y concurren a la parroquia en
busca de ayuda y contención.
"La presencia de la Iglesia
en la villa se dio en la gesta misma del barrio, viviendo y trabajando en dar
respuesta a distintas épocas y desafíos desde hace 50 años. Esto nos da la
posibilidad de acompañar desde dentro éstos lugares de marginalidad y violencia
(ranchadas), que desde fuera parecerían focos imposibles de penetrar".
La
Parroquia Santa María Madre del Pueblo se encuentra ubicada en la Villa del
Bajo Flores, conocida también como la Villa 1-11-14. Este barrio cuenta con una
población que supera las 40.000 personas. La Villa está formada por gente que
ha llegado del interior del país o de países vecinos – Bolivia, Paraguay,
Perú-; aunque como es un barrio de muchos años, muchos han nacido y se han
criado ahí.