GLEW:
Vittorioso acompaño a TEA sin fronteras en
un nuevo aniversario
Como todos los años para
esta fecha, la agrupación solidaria que lidera el dirigente de Rafael Calzada,
Pablo Vittorioso, se embarco en la toma de conciencia de este flagelo que
existe y que muchos ignoran por la poca difusión que se le brinda.
La jornada estuvo realizada en el circuito ciclístico de la
localidad de Glew y contó con la presencia de padres e integrantes de la ong “TEA
sin fronteras Alte Brown”, con la finalidad de conmemorar el Día del autismo internacional.
De la jornada cabe destacar la encomiable dedicación de Monica
Puchetta y Patricia Medina, dos madres que se pusieron al hombro la lucha
desigual que los chicos con esta enfermedad deben afrontar a diario.
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Pablo Vittorioso junto a padres integrantes de TEA |
Además de recordar la fecha, se realizaron una serie de
actividades, juegos al aire libre con la participación de bandas locales que
amenizaron la jornada, incluidos una feria del plato y sorteaos para recaudar
fondos para la institución.
“En esta jornada conmemoramos el “Día Mundial de Concientización del Autismo”,
la verdad que me gustaría que todos los
habitantes del distrito sepan por que promovemos los derechos de las personas
con autismo, es una necesidad urgente que se asegure su plena participación e
inclusión en la sociedad”.
Tenemos que concientizar a las personas, por que muy poca
gente sabe en verdad de que se trata el autismo.
“Felicito a los padres y madres del distrito que se
acercaron para dar integridad a este encuentro , a la gente de “TEA sin
fronteras Almirante Brown “, por la labor que realizan y por haberme permitido
participar desde hace ya cuatro años en sus actividades.
Tenemos que tomar conciencia de que nos puede tocar a
cualquiera. Soy padre de dos hijos y todos los días doy gracias a dios por que
son sanos. Tenemos que solidarizarnos y trabajar para generar más inclusión”-
afirmo Pablo Vittorioso.
QUE ES EL AUTISMO
El autismo es un trastorno neurológico
complejo que generalmente dura toda la vida. Es parte de un grupo de trastornos
conocidos como trastornos del espectro autista (ASD por sus siglas en inglés).
Actualmente se diagnostica con autismo a 1 de cada 68 individuos y a 1 de cada
42 niños varones, haciéndolo más común que los casos de cáncer, diabetes y SIDA
pediátricos combinados. Se presenta en cualquier grupo racial, étnico y social,
y es cuatro veces más frecuente en los niños que en las niñas. El autismo daña
la capacidad de una persona para comunicarse y relacionarse con otros.
También, está asociado con rutinas y
comportamientos repetitivos, tales como arreglar objetos obsesivamente o seguir
rutinas muy específicas. Los síntomas pueden oscilar desde leves hasta muy
severos.
Los trastornos del espectro autista se
pueden diagnosticar formalmente a la edad de 3 años, aunque nuevas investigaciones
están retrocediendo la edad de diagnóstico a 6 meses. Normalmente son los
padres quienes primero notan comportamientos poco comunes en su hijo o la
incapacidad para alcanzar adecuadamente los hitos del desarrollo infantil.
Algunos padres explican que su hijo parecía diferente desde su nacimiento y
otros, que iba desarrollándose normalmente y luego perdía aptitudes. Puede que
inicialmente los pediatras descarten las señales del autismo pensando que el
niño podrá alcanzar el nivel deseado y le aconsejan a los padres que esperen y
vean como se desarrolla. Nuevas investigaciones muestran que cuando los padres
sospechan que hay algo mal con su hijo, generalmente están en lo correcto. Si
tienes inquietudes acerca del desarrollo de tu hijo, no esperes y habla con su
pedíatra para que sea evaluado.
Si a tu niño lo han diagnosticado con
autismo, una intervención temprana es crítica para que pueda beneficiarse al
máximo de todas las terapias existentes. Aunque para los padres puede ser
difícil etiquetar a un pequeño como “autista”, entre más pronto se haga el
diagnóstico cuanto antes se podrá actuar. Actualmente no existen medios
efectivos para prevenir el autismo, ni tratamientos totalmente eficaces o cura.
Sin embargo, las investigaciones indican que una intervención temprana en un
entorno educativo apropiado, por lo menos por dos años durante la etapa
preescolar, puede tener mejoras significativas para muchos niños pequeños con
trastornos del espectro autista. Tan pronto como se diagnostique el autismo, la
intervención temprana debe comenzar con programas eficaces, enfocados en el
desarrollo de habilidades de comunicación, socialización y cognoscitivas.